22/2/10

Y no, no está allright, no está ok.

Hoy voy a escribir sobre vos, sí, sobre la única persona que amé, sobre él, el que me hacía creer que me amaba, el que fue mi mejor amigo, el que fue mi más perfecto novio. Novio, cómo una mísera palabra me duele tanto? Y sí, me duele, porque me hace acordar a vos, a tus palabras, tus caricias, a tus besos. A ese sentimiento tan horrible, que está entre la adoración y la obsesión, el que sufrí por tantos meses, el que vos te encargabas de alimentar con falsas palabras, con infinitas mentiras. Pero yo era feliz en ese mundo, creía que de verdad me amabas o al menos, me querías al punto de no poder dejarme ir. Confié ciegamente en tus palabras, creí en cada excusa, porque sabía que una sola mirada tuya lo compensaría todo ¡Y juro por Dios que nadie lo entendía! Todas y cada una de mis amigas trataron de hacerme ver lo que era evidente, de hacerme entender que no me querías, que sólo te servía para pasar el tiempo. Pero yo siempre necesité chocarme contra la pared para darme cuenta de las cosas. Y por eso te perdoné, una y otra, y otra vez. Perdoné cada excusa, cada palabra cortante. Sonreí cuando debería haberme enojado, y te abracé con fuerza, cuando debería haberte gritado. Pero nada de esto te importó, jamás te pusiste a pensar en que yo también soy un ser humano, en que yo siento, que las cosas me duelen, y actuaste como quisiste, pensando sola y únicamente en vos. Y te fuiste, te fuiste por segunda vez, en silencio, sin decir palabra alguna, dejándome atrás, sin importarte nada.
Y ahora, me gustaría estar feliz porque sé por qué te fuiste, o mejor dicho, por quién te fuiste. Sé que la amás como jamás me amaste a mí, sé que yo apenas soy un recuerdo, un grano de arena, algo pequeño, sin importancia. Y no me interesa, porque ella jamás te va amar con la locura con la que yo lo hice. Cuando terminen, ella te va a olvidar, como haría cualquier persona. Ella jamás va a buscar en otros chicos algún parecido a vos, jamás va a comparar tu personalidad, tu físico, tu rostro, con el del "Resto". Para ella no vas a ser especial, al menos no cómo lo sos para mí.
Porque yo te odio (lo dejé bastante claro en una entrada anterior, si mal no recuerdo) pero no puedo odiarte más de lo que te quiero. Yo no puedo insultarte, porque siento que me insulto a mí misma, pero puedo desear, y ojalá nunca te hubiese conocido, ojalá jamás te hubiera visto, ojalá jamás hubieses entrado en mi vida. Porque desde hace meses que estoy rota, que evito tu nombre, que me duele recordar tu rostro (ni te imaginás cuando vi la foto ESA tuya con ese INTENTO DE PERSONA, horrible, la verdad (por eso me cambias, forro?)).
Y quisiera decirte adiós, un adiós que sea para siempre. Un "Hasta nunca". Pero siento que no estoy lista para decirlo, y que nunca lo voy a estar. Pero si volvieras, si volvieras, yo no te iría a buscar. A veces desearía que gente como vos no exista, mike, te juro que a veces deseo que no existas.

1 comentario:

  1. Ay flor, el dolor es la fuerza más poderosa del amor, frase que no se te tiene que olvidar. Pero bueno, no voy a decirte "sabés que estoy" eso es más que obvio, asique, llamá si querés. Tu colorada

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I HAVE A LOT TO SAY TO YOU.